Como trascender la tormenta

Una frase que seguramente has escuchado varias veces es: “Después de la tormenta viene la calma”. Y así es. Pero la calma depende de la forma en que vemos la tormenta, en que la reconocemos, la vivimos y la trascendemos. Así, una tormenta puede enterrarnos en vida o impulsarnos a la vida que queremos. Depende de ti lo que suceda.

Esta imagen de la tormenta sirve para hablar del trauma, que es llamado por  Bremmer «la epidemia invisible». El trauma es una experiencia de dolor que nos deja marcados profundamente, nos afecta a largo plazo en uno o varios niveles y nos impide el desarrollo de una vida sana y plena. Este trauma puede ser de muchos tipos, incluso puede ocasionarse a partir de situaciones de estrés y ante las dificultades “normales” de la vida, que pueden ocasionar efectos nocivos si no se asumen son las herramientas internas adecuadas.

Las memorias de trauma en el cuerpo se instalan en el Músculo del Alma o Psoas (ubicado en la región lumbar atando los fémures a ambos lados de la columna) y quedan enganchadas, escondidas, y con efectos permanentes de los que muchas veces no somos conscientes, pero que actúan como un ancla que evita que avancemos en la vida y nos mantiene atados a un dolor emocional y mental permanente.

Para empezar a trascender la tormenta, ten en cuenta lo siguiente:

– Recuerda que tienes todas las herramientas que necesitas para hacerlo, aunque algunas veces no las veas.

– Toma la decisión de hacer todo lo que te corresponde para tener la mejor vida posible. Depende de ti.

– Para trascender la tormenta es necesario asomarte a tus sombras, sin miedo, con confianza en lo que eres y puedes ser. 

– Se ha encontrado que trabajar corporalmente este músculo es una alternativa terapéutica poderosa, fácil y replicable que no implica confrontación directa ni volver a vivir el dolor.  Busca una herramienta corporal para hacerlo.

– Es muy importante que recuerdes que el trauma es una posibilidad de aprender y que, como a ti, todos hemos tenido experiencias de trauma.

– Libera las memorias de cargas emocionales a través de la resignificación y de enfocarte en lo que quieres. Dejar de enfocarte en lo que te pasó y enfocarte en lo quieres que te pase.

– El Músculo del alma tiene el poder de acorazárte y enfermarte o de reconectarte con la salud, el bienestar y la felicidad, liberándote de las memorias ancestrales y personales del dolor, trauma, estrés y miedo, que te paralizan inconscientemente. Trabajar con este músculo es fundamental, no solo para liberar el trauma sino para empoderarte frente a la vida.